Para quienes son educadores de corazón — Olivia España Gallardo

La educación no provee riqueza y quienes venden educación se dice que no tiene calidad o prestigio.

La educación gratuita tiene prestigio pero es pobre, por lo que la vuelve irónicamente mala con el pasar del tiempo.
La educación pagada es buena pero se vuelve corrupta con el tiempo con el único fin de lucrar más.
¿Quien propone un equilibrio?
¿Quien se atreve a hacer el cambio?
He decidido ser una educadora con ingresos justos, sin que eso signifique vender mi integridad pero a la vez no regalar mi talento natural y cultivado a través de 15 años de estudio, trabajo, investigación de campo y contemplación.
La educación y el papel del maestro en Guatemala tiene que cambiar, empezando por la actitud de sus educadores, debemos regresar a sentirnos y ser el eslabón más importante de la sociedad, aquel maestro amado e inspirador, recompensado justamente.
¿De que vale la educación gratuita desintegradas, rígida y ausente?
¿De que vale la educación privada, donde el maestro responde cual si fuese un peón de finca?
¿De que sirve le educación donde gana quien paga? Donde gana el que memoriza pero que no tiene valores.
¿De que vale la educación , si el niño es desatendido o explotado?
¿Será que se nos olvidó que lo importante era el niño?

Texto inspirado en el libro “Padre Rico y Padre Pobre" de Robert Kiyosaki.

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Ignacio EspañaComentario