¿Por qué la gente hace turismo mundial? por Julio Hernández Estrada

Hace más de un siglo, solo la gente rica hacia turismo en otros países. Hoy día, todo mundo viaja.

Pro varias razones; 1) Hay facilidades de pago, 2) El mundo esta interconectado, incluso vía

televisión, 3) En el código laboral, están contempladas vacaciones, una vez al año, 4) Existe

curiosidad de ver lugares históricos y como vive la gente en otros países y 5) El efecto presumir.

Lugares exóticos antiguos, se han convertido en lugares comunes, como una luna de miel en

Tailandia. Un safari con la familia, un crucero al Polo Norte, dos semanas en la Antártida, etc.

Mucha gente viaja, para que sus amigos y familia se entere, se toman selfis en todos lados. Se ven

las góndolas en Venecia, con gente chateando, sin ver por donde pasan, sin escuchar al guía, etc.

Sin estar en el presente, en el aquí y en el ahora. El aquí y el ahora, es el teléfono celular. Un viaje

a un lugar histórico se convierte en borrar de una lista de los 100 lugares que deben conocer antes

de morir. En realidad, interés real, no existe. Son maneras de llenar formas, recomendaciones

“pendejas” de alguien que tampoco sabe nada del mundo. Casi nadie lee previamente, ni durante

el viaje, y menos después. Cuando vuelven a su país, al contar el recorrido, confunden continentes,

ciudades, museos y piezas clásicas. Comen, generalmente comida rápida, sin estresarse en probar

nada nuevo. Prefieren Pizza Hut, Mc Donald, y desayuno continental, café con pastel

internacional. No se arriesgan con nuevas formas de comerse el mundo. Todos visten y calzan

igual, sean tailandeses, egipcios o nigerianos. Los mismos pantalones, tenis, playeras, gorras,

celulares, costumbres. Van a visitar países lejanos y exóticos, para verse retratados en las personas

locales. Con suerte, la mayoría habla inglés, y podrán comunicarse, pero en general, son personas

que no buscan la comunicación personal, sino tomar fotos, con el celular y muchos selfis.

La población local, añoraba tener turistas. Lugares como Ámsterdam, Venecia, Barcelona,

Dubrovnik, etc., están hartos del turismo. Ciudades de 150,000 habitantes, llegan a tener hasta 30

millones de turistas al año. Los lugareños quieren prohibir el ingreso a países y ciudades de tantos

turistas, no han podido, pero han regulado el ingreso a menos turistas por día. Algunos han tenido

que esperar hasta un año, antes de conseguir el permiso de ingreso a Ámsterdam, por ejemplo. En

Barcelona con frecuencia se leen pancartas; ¡Turistas no son bien recibido! ¡Váyanse!

Dos problemas visibles y tangibles del turismo; La basura y la destrucción de patrimonio histórico.

Todos quieren dejar huella, con sus lapiceros (Grafitis) o llevarse un pedazo de piedra, pared, etc.

Otro problema adicional es el transporte de droga, pasar la frontera con un kilo de cocaína, por

ejemplo. Muchos jóvenes guardan prisión en cárceles de Tailandia, India, Turquía, Japón, etc.

En mi caso, pase varias décadas soñando con conocer La Mona Lisa, en el Louvre de Paris, Francia.

Gran desilusión. Es un cuadro pequeño, con miles de gente caminando en cámara lenta frente al

cuadro. No pude apreciarla. En Toledo, caminaba por las callejuelas, con la imposibilidad de ver a

los lados, de tantos turistas. Y eso, que fui hace 20 o 30 años. Hoy día, eso, es simplemente

imposible. Y una última apreciación, son las trampas de turistas (Tourist tramp). Cobros indebidos,

robos en el hotel, restaurante, metro, autobús, aeropuertos, etc. Contagio de enfermedades

exóticas, y desde luego, enfrentar miles de gérmenes en aviones, hoteles y restaurantes.

Haciendo caso omiso, de todo ello, puede uno regresar con una sonrisa, agradeciendo estar vivo,

haber cumplido un sueño, o simplemente haber ido a disfrutar la vida. ¡Feliz regreso!

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