Refundar el Estado por Luis Javier Crisóstomo

La historia nos presenta que la fundación del Estado de Guatemala se realizó sobre ideas y prácticas monoculturales, excluyentes, racistas y colonialista en el marco de un contexto donde solamente se reconocía la población heredera de los españoles. Este liderazgo fundó y organizó el Estado para sí mismo, la atención de sus intereses, la continuidad de sus ideas a través de una estructura bajo su control.  Así los hechos, en aquella época no se reconocieron la participación y representación de los pueblos originarios de Guatemala que ya estaban antes de la invasión y antes que el Estado de Guatemala.

Las consecuencias de tener un Estado monocultural, racista y excluyente se refleja en que los habitantes de los pueblos Maya, Xinka y Garífuna viven en condiciones de pobreza, extrema pobreza, analfabetismo, desnutrición, al margen de las decisiones políticas que tienen que ver con el desarrollo de las familias y comunidades locales.  El Estado monocultural ejecuta sus políticas públicas con pensamiento y prácticas excluyentes y entonces los servicios de salud, educación y justicia se aplican con efectos que fomentan el desprecio, la falta de reconocimiento de valores, conocimiento y tecnología con que cuentan los pueblos originarios para complementar la atención adecuada a sus condiciones de vida.

El Estado monocultural es un buen actor para provocar y mantener conflictos de orden político porque niega el reconocimiento, participación y representatividad a pueblos enteros.  En este sentido, actualmente el Estado guatemalteco está organizado sobre el pensamiento y acción de la cultura dominante, desde la oligarquía y con el apoyo de instituciones oficiales que practican el mismo pensamiento heredado de la colonia. Cuando se reflexiona sobre el reconocimiento de los pueblos originarios de Guatemala, basta revisar cómo actúan los diputados del Congreso de la República, cuáles son sus argumentos antidemocráticos e injustos. Las leyes con que cuenta el país, son el reflejo de prácticas y argumentos de discriminación, exclusión y por lo mismo no logran los efectos que se esperan, especialmente cuando a servicios públicos se refiere. La aplicación de la justicia es ineficaz e ineficiente porque no se acerca a la forma de cómo los pueblos originarios solucionan sus conflictos. En el caso del Ejecutivo que administra los servicios públicos en general, están a la vista los pocos efectos positivos que se pueden identificar en salud y educación.

El 16 de junio de este año, los pueblos de Guatemala a través de su ciudadanía asistirán a votar por el candidato y el partido político de su preferencia, sin embargo, el tema de la refundación del Estado de Guatemala debe ser una de las cuestiones que hay que tener presente para construir el proyecto político del país donde estén representados los cuatro pueblos de Guatemala. Se reconocen algunas propuestas como alternativa para disminuir conflictos políticos, económicos, sociales y culturales en nuestro país. En este sentido, algunos partidos políticos ven necesario construir el Estado Plurinacional como una verdadera apuesta política que de manera pacífica, con sólidos principios y argumentos, con liderazgo democrático y con procedimientos dialogados y viables es posible alcanzar el proyecto político incluyente con la participación de los pueblos de Guatemala.

El Estado Plurinacional es una organización política que propicia la interculturalidad que nos lleve a una interacción positiva y aceptable entre culturas y pueblos con el objetivo de aprender a vivir juntos de manera armónica, democrática y justa.

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