La responsabilidad y el amor de los candidatos a la presidencia de la República de Guatemala por José Manuel Prado Abularach

Lo primero que debería tener cualquier persona es la vergüenza cuando realizan actos malos. De los 20 y tantos candidatos que tenemos para estas elecciones, lo primero que debería reflexionar cada uno es ¿Tengo vergüenza?, es cierto que la vida personal de cada uno de ellos es privada, pero cuando quieren optar al puesto más alto de la dirección de Guatemala, lo privado se convierte en público, porque a todos los ciudadanos nos interesa conocer a quién vamos a elegir como presidente.


Para empezar, debemos preguntarnos es ¿Qué ejemplo da cada uno de ellos con su vida personal y política?, no queremos personas perfectas, pues no existen, pero si aspiramos a que tengan decencia, honradez, responsabilidad, vergüenza y en síntesis ética, para que los jóvenes vean qué para ser presidente, se debe ser una persona que se preocupa por el bien común, justo, solidario, subsidiario, trabajador, responsable y que ama a Guatemala.


Otro aspecto, es como han resuelto los problemas del amor con su familia y la fidelidad dentro del matrimonio, cualquiera podrá decir y eso que importa, pero si importa, puesto que sí, porque el que se convierta en presidente deberá amar a Guatemala, ser fiel y estar dispuesto inclusive a sacrificarse por la patria. Si una persona nos es fiel en algo tan elemental como la familia, como podrá ser en algo mucho más grande e importante, de manera que todas sus acciones sean por amor a la patria, y no por intereses mezquinos y ambición de poder y dinero.


Es incomprensible que muchos de la veintena de candidatos, saben de antemano que fracasaran en las elecciones y que lo único que están haciendo es confundir a los electores, es decir son colaboradores pasivos de un posible fraude por la confusión que causan a cada ciudadano a la hora de votar. Lo ético y correcto es que estos señores renunciaran a su intento de participar, para que los electores tengan un mejor discernimiento al momento de votar.


La formación moral de cada candidato, no la sabemos, salvo cuando son sujetos a las leyes penales, pero ellos, sus financistas y sus allegados la conocen, estamos en una etapa importante de que renuncien a sus candidaturas, los que no se consideren un buen ejemplo para los jóvenes y los no tan jóvenes.


¿Porqué antes de las elecciones y ahora los candidatos guardan silencio? Si son notorios tantos actos incorrectos de políticos, diputados, funcionarios públicos, deberían emitir sus juicios públicos para defender el camino correcto que debe seguirse en la administración pública y en el proceso eleccionario, de los cuales conocen y son conscientes, pues es su campo de acción y de trabajo. 

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