La analogía entre el trabajo en equipo en futbol y en proyectos de investigación y desarrollo - Adolfo Chaves Jiménez

En el momento que escribo este artículo, han quedado ya solamente cuatro equipos sin eliminar en la Copa del Mundo. Francia, Bélgica, Inglaterra y Croacia.

El mundo, y sobre todo, los comentaristas deportivos, que en general, "analizan" la inmediatez y rara vez buscan razones de fondo del por qué pasan las cosas, gastan horas de televisión, radio e innumerables textos en prensa escrita sorprendidos por que los equipos con un "jugador estrella", que parece exhibirse muy por encima de los demás, han caído. No va a ser el "Equipo de Messi", el "Equipo de Neymar" o el "Equipo de Cristiano", por nombrar a los considerados tres mejores futbolistas del mundo, los que alzarán la copa.

Se nos dice que el futbol es un juego de equipo, sin embargo, los cronistas nos siguen mencionando como había jugadores que "se echaban el equipo al hombro", pero eso ya no pasa.

Quisiera teorizar que dicho fenómeno no se da tan seguido no por incapacidad de los jugadores, sino más bien, porque este deporte ha sufrido una especialización tal, que no basta con tener a una super estrella en el equipo. Para ser el mejor no hay que tener el mejor jugador, sino cada vez más, tener el mejor conjunto.

Nuestra Latinoamérica está enamorada de la figura del "caudillo": esa persona diferenciadora, que marca todo el rumbo de un país por sí misma. Lo vemos en política, y lo vemos con nuestros "Messis y Neymars". Pero el mundo ha avanzado. Ya no podemos, ni debemos, incentivar la figura de una sola persona como la generadora de la diferencia. Muy a pesar de lo atractivo que resulta este tipo de exaltación entre los medios de prensa.

Esto es análogo a lo que pasa en el desarrollo científico y tecnológico. La última vez que el Premio Nobel de Física fue entregado a una sola persona fue en 1992. Desde 1992 hasta la fecha, solo 5 veces se le ha entregado el de Química a una sola persona.

Enfocar el mérito del trabajo científico, por ejemplo, en una sola persona, en lugar de darlo a un equipo, puede generar problemas muy similares al fútbol: celos, falta de reconocimiento, y techos al crecimiento de otros miembros del equipo son consecuencias de esquemas de alta verticalidad.

Debo sospechar que en ambos campos, el fútbol y el desarrollo científico seguirán por el camino de los grupos especializados. En fútbol, los campeones serán aquellos que tengan "4 o 5 jugadores" sobresalientes, como mínimo. Si se dan cuenta, los cuatro equipos cuentan con esa característica. Así mismo, los resultados más destacables en ciencia y tecnología serán cada vez más dependientes de la participación equipo fortalecido y reconocido como tal.

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Ignacio EspañaComentario