Educación y corrupción - Luis Javier Crisóstomo

Cuando las personas hacen uso de su puesto de trabajo en beneficio personal especialmente para enriquecerse apropiándose de fondos públicos pues simplemente es corrupción. Es común que las instituciones públicas en los niveles nacional, regional y local caen fácilmente como espacios de corrupción debido a la actuación de algunos trabajadores que se olvidan de su función de servir en el marco de la responsabilidad, la justicia, la eficiencia, la democracia y el pensamiento puesto en el bienestar de todos.

La educación es un esfuerzo por la formación adecuada de las generaciones futuras, el fomento del uso de valores, la responsabilidad ciudadana, el buen uso de los recursos públicos y el hecho de llegar a tener una sociedad cuyo proyecto político sea producto del esfuerzo de todos, con justicia, democracia y transparencia en todos los procesos.  La relación entre educación de la población y la corrupción está a la vista por lo que es sano que todos hagan un esfuerzo por conducir el funcionamiento de las instituciones por los senderos libres de corrupción.

En el país, es del conocimiento de padres y madres de familia, de diputados y directores de instituciones que muchos maestros y maestras prefieren entrar al servicio docente público haciendo un pago para quienes trafican con sus influencias y por lo mismo tales docentes no les importa la calidad de la educación ya que solamente les urge obtener el trabajo sin detenerse a reflexionar y medir su competencia docente. A pesar de que la educación es gratuita algunos establecimientos cobran cuotas que no se utilizan para el mejoramiento de los servicios educativos y tampoco reconocen que un gran porcentaje de la población guatemalteca vive en la pobreza y que buscan la escuela pública porque es un servicio gratuito.

En algunas oficinas administrativas de educación hay trámites que no avanzan, priva el silencio y hay aceptación de la lentitud de muchos trámites, se habla de dinero que corre bajo la mesa pero el consentimiento de los interesados hace que se mantengan estas prácticas, también se menciona que algunos empleados cobran por los trámites comunes que llegan a hacer los docentes con la idea de agilizar el trámite. Hay casos en que las y los estudiantes reprueban cursos que se suponen son complejos para todos por lo que no hace falta uno que otro docente que se inclina a pedir dinero por la adjudicación de notas de promoción. Muchos padres y madres de familia terminan aceptando esta práctica y entonces no pasa nada.

Es conocido el cobro de dinero por actividades que no se llevan a cabo, en la escuela se inventa la compra de algún medio con el aporte de padres y madres de familia, los libros de texto desaparecen y como consecuencia escasean libros de lectura para estudiantes. Las autoridades educativas han anunciado que la alimentación escolar debe hacer uso de la producción de los campesinos de la localidad para apoyar el desarrollo con los recursos con los que dispone dicho programa, pero en la práctica la docena de zanahoria en el mercado local se vende a precios accesibles y en las facturas aparecen cantidades más altas.  En este sentido, es urgente establecer más control por parte del Ministerio de Educación y entidades de la Sociedad Civil porque es injusto que oportunidades para agricultores se esfumen por los arreglos entre viejos proveedores y actores locales que hacen uso de la corrupción.

La ciudadanía, las organizaciones de la Sociedad Civil y las instancias oficiales responsables de hacer auditoría deben velar porque los recursos públicos tengan buen uso.

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Ignacio EspañaComentario