Horrendo... PISA-D Guatemala y Educación - Juan Callejas

Horrendo…


Horrible, pavoroso, horripilante, espantoso, horroroso, monstruoso, execrable, enorme, grande, espeluznante, aterrador, siniestro, lamentable, asqueroso…estos y todos los sinónimos que usted pueda agregar a la horrenda realidad – eufemísticamente algunos lideres le llaman “desafíos” en su hipócrita lenguaje políticamente correcto – del diagnostico final de situación de nuestra educación en Guatemala. Se lo traslado tal cual lo estoy leyendo:

“PISA-D es una evaluación para países de ingresos medios y bajos, con instrumentos de medición adaptados para diversos contextos socioeconómicos. Ecuador, Guatemala, Honduras y Paraguay participaron en PISA-D, junto con Camboya, Senegal y Zambia. http://www.mineduc.gob.gt/digeduca/documents/pisa/InformePISADGuatemala.pdf

En Guatemala, un total de 5100 estudiantes rindieron la evaluación en 2017. En las tres áreas, el país presenta resultados por debajo del promedio regional, con diferencias de 37 puntos en lectura, 45 matemáticas y 33 en ciencia.

Las diferencias en desempeño con países como Chile alcanzan 3 años de escolaridad y superan los 4 años con países del la OCDE.”

“Nueve de cada 10 estudiantes – 90% - no alcanzan el nivel básico de competencias. En matemática, Guatemala tiene al 89% de sus estudiantes con bajo desempeño (definido por PISA como el porcentaje de estudiantes por debajo del nivel 2), seguido de Honduras (85%), en el caso de Paraguay el porcentaje asciende a 92%. En la región esta cifra alcanza el 69%”

“Una proporción muy baja de estudiantes se agrupan en los niveles altos de desempeño (por encima del nivel 3) únicamente el 7% en lectura, el 2% en matemáticas y un poco mas del 3% en ciencia”

¡Como decían las abuelitas nicaragüenses!, ¡Es para ponerse a llorar, jodido¡

Ahora bien, si esta información no le genera horror, solo permítame preguntarle si el terremoto de 1976, el conflicto armado interno, el huracán Mitch y el Stan, la erupción del volcán de fuego, cada una y todas ellas juntas, ¿no le generan esa sensación de horror?, pues esto y mas es lo que nuestra gente sufre, vive y esta condenada a futuro, simplemente porque nosotros, sí, usted y yo, nuestra generación parece haber alcanzado aquel nivel del umbral del dolor en el que ya no se puede sentir mas dolor.

Entendería y es explicable la indiferencia y hasta anomia que pueden padecer con respecto a su educación aquellos que han venido padeciendo en la historia guatemalteca de ese profundo vacío que genera el ser mas que discriminado, ignorado; mas que marginado, olvidado; mas que empobrecido, esclavizado. Sus tataratatarabuelos ya nacieron así, los tatarabuelos también; los bisabuelos igual, los abuelos y sus padres mamaron ignorancia y hoy, las nuevas generaciones se encuentran condenadas hasta los próximos cuarenta años, puesto que si aun algo extraordinario se iniciara en nuestro pensamiento con respecto a la educación hoy, su efecto lo veríamos en no menos de dos generaciones.

En donde no encuentro explicación en este pleno siglo veintiuno, a no ser una profunda ignorancia funcional, una enraizada cultura deshumanizada y un egoísmo a ultranza, ambición, egocentrismo, individualismo, ingratitud, voracidad y codicia que impide a los dirigentes, lideres sociales, políticos y del sector económico, así como de las expresiones religiosas, intelectuales y medios de comunicación, valorar con alarma extrema y emergente atención la búsqueda de nuevas, modernas y ambiciosas soluciones para romper con este centro de gravedad de nuestra condición de indigencia y pauperismo extremo al cual seguimos caminando.

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Ignacio EspañaComentario