Educación y medios de comunicación (3) - Juan Callejas

Termine mi articulo anterior sobre este tema, afirmando que “Para que los medios de comunicación masiva sean mas útiles y provechosos en nuestra sociedad, se necesita que las personas que conformamos esta sociedad, tengamos una mayor y mejor educación y por lo tanto, podemos moldear con ayuda de los medios masivos una cultura con valores superiores que dignifiquen al hombre sobre la tierra.”

El uso de los medios de comunicación masivos en una sociedad libre de ideas democráticas y republicanas como a lo que aspiramos los guatemaltecos, tiene como los mayores usuarios de los medios de comunicación masivos, a quienes están ubicados en las esferas de alguno de los poderes establecidos.

El poder económico en su aplicación comercial y donde la publicidad y la propaganda han tenido y tienen un peso especifico notable; son a la vez sustentadores indirectos de una de las libertades mas grandes del hombre: la libertad de prensa, misma que puede y deber ser ejercida por profesionales en el campo periodísticos, con profundas convicciones éticas y morales para que actúen acorde a los intereses de su sociedad. Ya ventilaremos un poco este ámbito, por ahora solo permítaseme afirmar que tanto la publicidad como la propaganda comercial, deben atenerse al estándar de la veracidad en el mas alto código ético y moral.

El poder político, tanto el sistema de partidos políticos como el Estado y su Gobierno, en el mejor uso de las capacidades de comunicación con programas de persuasión colectiva que lleven bienestar y comuniquen servicios a la población. Supone que se debe buscar como crear una opinión publica en favor de los ideales que persigue una sociedad estable y sana.  Por supuesto, es admisible la propaganda, es decir, comunicación de gobierno para hablar bien de si mismo, pero dentro de un marco de veracidad y un alto estándar ético y moral.

Desde la sociedad civil, organizaciones nacionales e internacionales, incluyendo iglesias, como promotoras de ideas, causas y proceso de intercambio de servicios en los que las ideas, los beneficios en su justa dimensión, son comunicadas por medios masivos. También supone en un marco de veracidad altos estándares éticos y morales.

No ha sido, sino hasta los tiempos del internet y las redes sociales, cuando los “ciudadanos” en una forma masiva, han tenido y tienen hoy, la posibilidad de comunicar su forma de pensar, sus acuerdos y desacuerdos, ya no por medio de un mediador técnico o profesional como históricamente lo hacia la prensa escrita, radial o televisada, sino en forma directa y sin censuras.

Este poder en la mano, mente y carácter de ciudadanos en donde priva mucha falta de educación, alto nivel de ignorancia y una pobre formación ética y moral, ha provocado corrientes peligrosas que afectan la vida de hoy y entre sus mejores y mas conspicuas formas visibles,  están en los “fake news”, en la “posverdad” y en el vacío de contenido de nuestras conversaciones sociales que nos han llevado a la “sociedad diluida” que tenemos hoy. La sociedad del espectáculo, tal cual la pinta el afamado escritor, Vargas Llosa.

En verdad, el uso de los medios de comunicación masivos en estos nuevos tiempos, en todos los ámbitos de especialidad – lo comercial, lo político, lo social, lo religioso etc. etc. – se ha visto atravesado horizontal y verticalmente, por esa suerte de decadencia de prioridad de una vida fundamentada en principios y valores relativizados por nosotros mismos los seres humanos, principios que como la libertad, la vida, lo humano, la verdad etc. etc., han dejado de ser la plomada que sirve de referente a la vida en sociedad de nuestros tiempos. Seguiremos conversando.

Ignacio EspañaComentario